sábado, 8 de noviembre de 2008

¿Quién soy yo?

Yo soy yo.
Pero también soy yo. Mi yo número 1 dice:"me quedo, porque lo veo blanco". Mi yo número 2, dice: "Me voy; definitivamente es negro".
También soy un yo número 3. Está perdido entre los "yos" número 1 y número 2. Es un yo vacío, siempre vacío, y nada puede llenar ese vacío.
Mi yo número 4 es una niña infantil y asustada, totalmente inocente. Se fía de todo el mundo. Sin embargo, mi yo número 5 es cruel, irónico y despiadado, y aparece cuando se aprovechan de mi yo número 4 o algo me parece injusto.
Mi yo número 6 es tu yo reflejado en el espejo. Si eres inteligente, será curioso. Si eres bueno, será comprensivo, pero si eres malo, será implacable. Tenlo presente: mi yo número 6 sólo aparecerá si estás tú.
Mi yo número 7 tiene conciencia propia. Nunca sabré cuándo saldrá, ni por qué, pero aléjate.Es el más peligroso de mis "yos" porque no tiene miedo alguno. Suele aparecer después de mi yo número 5, aunque no siempre lo hace. Se apropia de toda mi voluntad, hasta que tan pronto como aparece desaparece, dejando un reguero de destrucción que da paso a mi yo número 8. Es el yo que acumula todo el dolor del mundo. Tan insoportable que me paraliza literalmente. Imagina el peor dolor conocido y multiplícalo por mil. Ese es el dolor que soporto, y no creas que exagero. Sobrevivo a él, pero aún no sé cómo. No todos lo consiguen. Algunos se han quitado de enmedio. Yo sigo luchando. Supongo que tengo entrenado a mi yo número 9, mi yo autómata. Carga a sus espaldas a mi yo número 8, y él no siente ni padece. Simplemente, actúa. Gracias a él sobrevivo.
Mi yo número 10 ve tu alma. Es la única ventaja entre tanta desventaja. Para algunos, es un don. Supongo que lo será, pero no me ha servido de mucho.
Mi yo número 11 es mi yo más íntimo. Es el que adopto cuando no estás tú, o cuando estás, pero nunca podrás verlo, porque está escondido detrás del yo número 6. Es el más analítico y el que pone a todos los demás en su sitio; los tapa y los deja dormir, mientras él reflexiona sobre todos ellos tomando un café.
Si preguntas a todas las personas que me conocieron, cada una describirá a un yo distinto, así que no te sorprendas si unos dicen que soy genial y otros que soy la peor persona del mundo.
Todas ellas, soy yo.
Así soy yo.