martes, 29 de junio de 2010

Quién me iba a decir a mí...

Que iba a leer un libro para chicas?

Bueno, vamos a ver, yo lo soy, pero la verdad es que nunca me han atraído este tipo de publicaciones. Soy adicta a todo lo que sea "leíble", da igual que sean etiquetas de champú, o instrucciones para montarte un jardín en una ventana, pero las publicaciones femeninas...como que me dan bastante grima. Desde que tenía 3 años, lo que siempre llevaba en brazos era cómics. Recuerdo mi primer T.B.O de Mortadelo y Filemón; me tiraba horas poniendo en jaque la paciencia de mi padre preguntándole "¿qué pone aquí?". Así es como aprendí a leer, y a devorar todo lo que pasaba por mi casa. Cuando se me terminaron los cómics de Mortadelo y Filemón, Rompetechos, 13 rue del Percebe, Sacarino, pasé por toda la colección Bruguera, leí Supermán, Los 4 fantásticos, T.B.O.s antíguos que me traía mi abuelo, los que tenía en una caja mi padre de Roberto Alcázar y Pedrín, Hazañas Bélicas...y cuando se acabaron en casa, pasé toda mi infancia en la biblioteca de Caja Madrid, primero en la sala de niños, donde devoré todo lo que allí había, desde libros con finales alternativos, hasta cuentos. Por cierto, he buscado hasta la saciedad unos cuentos infantiles con los que me partía. Eran diferentes a todo lo que había leído antes, muy coloquiales y divertidos, pero sólo recuerdo de ellos que me lo pasaba pipa. No eran los típicos cuentos que hay ahora, en los que a los críos se les trata como si fueran idiotas. Leí toda la colección de "Los 5"," los 7 secretos", Aghata Christie, Stephen King, todo tipo de manuales para hacer cosas con todo tipo de objetos. Luego pasé a la sala de adultos. Recuerdo que siempre me tiraban los de ciencia, mientras que pasaba del estante de historia olíimpicamente. Recuerdo perfectamente un libro enorme sobre operaciones con fotos a todo color. Era increíble lo que había en los libros,¡ te enseñaba paso a paso cómo hacer hasta una operación de corazón!. Era mi Edén particular. La de tiempo que habré pasado en esa biblioteca. Leí bastantes novelas históricas, novelas de corte científico, de terror, extrañas...
Cuando fui más mayor, las compraba. Eran mi tesoro. Me daba mucha rabia no conservar aquellos libros que tenía que devolver a la biblioteca; quería que fueran míos. Tontería supina donde las haya...jamás he vuelto a repetir libro, y tengo la casa hasta arriba de ellos, literalmente, he tirado cientos de "Muy interesantes" "Quo's" y Newtons con todo el dolor de mi alma, esos que me entetenían en los viajes de tren y metro cuando no me apetecía empezar un libro. También los he prestado, perdiendo así a un montón de "amigos", (y de libros). No falla: si quieres saber si alguien es tu amigo, préstale un libro.
Empecé a leer libros en francés también para no perderlo, y me di cuenta de que aumentaba mi vocabulario de manera aplastante. Ahora que he empezado con el inglés, voy por el mismo camino, aunque soy bastante nueva con el idioma, y mi edad ya no es la misma que cuando absorbía todo cual esponja. Empecé con los libros adaptados, pero la verdad, son un royo patatero. He visto series en inglés con subtítulos en inglés, y al principio cuesta mucho, pero poco a poco se va pillando algo.
El caso es que allí estaba, en "La casa del libro", mirando y remirando, un poco cansada, decidí que el destino me guiara. A veces funciona, y ésta vez lo hizo. Me llamó la atención, pero no sabría decir por qué. Me pregunté mentalmente: "¿De qué es éste libro?", y el libro me respondió: "Who's that girl"? Me hizo gracia la respuesta. Al principio pensé que era un libro sobre Madonna, o algo así, pero no, la autora era una tal Alexandra Potter, y cuando me di cuenta de que era un libro para chicas, estuve a punto de dejarlo en el estante de nuevo. Pero leí la sinopsis, y entonces cambié de opinión. Era una casualidad. Siempre he fantaseado con escribir; de hecho, tengo por ahí algo empezado que se empezó a retorcer tanto, que no sabía cómo continuarlo. Tenía mil posibilidades para elegir, el libro iba a ser poco menos que una enciclopedia...y eso unido a mi famosa procastinación, pues eso...el "libro" sigue ahí, muerto de risa, pero en mi cabeza. El caso es que una de esas historias con las que fantaseaba, era volver al pasado y encontrarme conmigo misma. El tema del pasado y viajes en el tiempo está muy trillado, pero la idea del libro era pelín distinta, así que lo rapté de la estantería del mismo modo en el que alguien alquila una peli porno disimuladamente, y con la misma cara de circunstancias lo tendí al vendedor.
Lo que me atrajo del libro también, es que estaba en inglés de Inglaterra, no el de EEUU. Ya voy por más de la mitad, y la verdad es que es un libro entretenido, con una historia que me ha enganchado pelín romántica (qué vergüenza reconocer ésto, madre), lo suficiente como para interesarme por lo que pone y empezar a coger vocabulario. Me ha sorprendido comprobar que entiendo bastante, que sólo miro una o dos palabras a lo sumo por página, que las demás las puedo sacar por contexto. Estoy encantada. Me siento como un chico leyendo a escondidas la "Cosmo" de su novia, qué paradójico, pero bueno, al menos estoy leyendo en inglés. Lo peor es que estoy pensando en comprarme todos los libros de ésta autora...

Pd: Me he dado cuenta desde que he empezado a leer en inglés, que estoy cometiendo fallos garrafales en castellano con la v y la b. Eso asusta un poco.

viernes, 11 de junio de 2010

lunes, 30 de noviembre de 2009

El huevo del ángel (Tenshi no Tamago)

Hace tiempo vi esta película, pero ayer volví a hacerlo; me dio por ahí, tirando del hilo de Yoshitaka Amano. Es una película llena de simbolismos, muy abstracta, de la que apenas he encontrado interpretaciones en la red. Así que intentaré explicar la mía, aunque sea totalmente subjetiva. El argumento es simple:
En un mundo apocalíptico y oscuro, una niña sin nombre se ve en la necesidad de proteger un huevo, mientras recorre solitaria sus calles en busca de garrafas de cristal que llena de agua, hasta que se cruza en su camino un desconocido.
Si vas a ver la película, será mejor que no sigas leyendo.


La verdad es que lo que más me intriga en esta película, es el agua precisamente. Es, junto con la niña y el desconocido, el único elemento "vivo" en ella. No obstante, el agua representa vida y pureza en Japón, pero es contradictorio, porque en las referencias bíblicas que contiene la película, es el agua el orígen del desastre en el arca de Noé. Si se atiende al breve diálogo que en algún momento de la película mantienen los dos protagonistas, donde se hace referencia a un dios que envía un diluvio viendo la maldad de los hombres, y decide destruirlos, vemos muchas semejanzas. Sólo Noe es elegido para construir el arca y salvar a hombres y animales, pero esta nueva metáfora parece que está hecha al revés, como si viendo la destrucción de todo lo que les rodea, el desconocido ( que puede ser el mismo Noé, o tal vez Adán), decidiese que no habrá un nuevo principio. La paloma enviada por Dios 3 veces y que no regresó, aparece petrificada en éste mundo oscuro y frío, junto con restos fósiles de vidas pasadas, entre almas vagando en pena que repiten los mismos patrones que cualquier fantasma: siempre a la misma hora, una pesca de sombras tambien fantasmas de lo que fueron en su día. ¿Viven en un sueño, o es la realidad? ¿Existe el tiempo? ¿Cómo saberlo, cuando no se sabe desde cuándo llevan las garrafas de agua alineándose contra las paredes?
La niña protege la inocencia que representa el huevo, la esperanza, hecha añicos por el desconocido. No habrá un nuevo comienzo.
La verdad, es que es una película que me encantó, de esas que dejan marcados a quienes las ven, y no saben exactamente por qué.

1001 nights by Yoshitaka Amano

Una bonita historia, con un bonito dibujo, con una bonita banda sonora. Inspirada en los cuentos de "Las mil y una noches", la historia trata de un príncipe y una princesa que sueñan el uno con el otro, sin saber que son enemigos, hasta que sus cuidadores se lo desvelan. Se narra en un tono onírico lleno de colores, con diferentes estilos de dibujo.
http://www.youtube.com/watch?v=s41bHoNJTdQ

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La chica que saltaba en el tiempo


Soy un desastre. He borrado la mayoría de las entradas del blog, porque en una segunda lectura me parecían ridículas, y ahora me arrepiento de haber borrado algunas. !Por dios, qué desastre!. Se acabó. Voy a empezar a dibujar, aunque me digan que estoy perdiendo el tiempo. ¿Es que cada vez que tengo que hacer algo tengo que enfadarme para ello?
Las casualidades no existen, eso ya lo tengo más que comprobado. Esta vez me llevó a una película de corte anime: "La chica que saltaba en el tiempo". Me hizo reflexionar, aunque todo esto ya lo reflexioné en su día, aunque...la teoría de la vida no sé si la apruebo raspada por los pelos, pero la práctica la suspendo estrepitosamente.
Sé cómo saltar en el tiempo. Tal vez no es tan espectacular como muestra la película, pero no es algo complicado de entender. Todo el mundo puede hacerlo, y la clave está en una frase del anime que dice la tía de la protagonista. Un domingo se levantó con ganas de no hacer nada, y de repente, sin darse cuenta, el domingo se le escapó. El tiempo, en realidad, no existe. Sólo existen las lecciones aprendidas, los "momentos" que se viven y perciben. Es una idea muy básica, pero cuando se comprende, el mundo de repente cambia...como las caras de un cubo dibujado en dos dimensiones, que cambian según la percepción de abajo arriba, de arriba abajo.
Y ahora a ver cómo llevo yo a la práctica todo esto...

sábado, 8 de noviembre de 2008

¿Quién soy yo?

Yo soy yo.
Pero también soy yo. Mi yo número 1 dice:"me quedo, porque lo veo blanco". Mi yo número 2, dice: "Me voy; definitivamente es negro".
También soy un yo número 3. Está perdido entre los "yos" número 1 y número 2. Es un yo vacío, siempre vacío, y nada puede llenar ese vacío.
Mi yo número 4 es una niña infantil y asustada, totalmente inocente. Se fía de todo el mundo. Sin embargo, mi yo número 5 es cruel, irónico y despiadado, y aparece cuando se aprovechan de mi yo número 4 o algo me parece injusto.
Mi yo número 6 es tu yo reflejado en el espejo. Si eres inteligente, será curioso. Si eres bueno, será comprensivo, pero si eres malo, será implacable. Tenlo presente: mi yo número 6 sólo aparecerá si estás tú.
Mi yo número 7 tiene conciencia propia. Nunca sabré cuándo saldrá, ni por qué, pero aléjate.Es el más peligroso de mis "yos" porque no tiene miedo alguno. Suele aparecer después de mi yo número 5, aunque no siempre lo hace. Se apropia de toda mi voluntad, hasta que tan pronto como aparece desaparece, dejando un reguero de destrucción que da paso a mi yo número 8. Es el yo que acumula todo el dolor del mundo. Tan insoportable que me paraliza literalmente. Imagina el peor dolor conocido y multiplícalo por mil. Ese es el dolor que soporto, y no creas que exagero. Sobrevivo a él, pero aún no sé cómo. No todos lo consiguen. Algunos se han quitado de enmedio. Yo sigo luchando. Supongo que tengo entrenado a mi yo número 9, mi yo autómata. Carga a sus espaldas a mi yo número 8, y él no siente ni padece. Simplemente, actúa. Gracias a él sobrevivo.
Mi yo número 10 ve tu alma. Es la única ventaja entre tanta desventaja. Para algunos, es un don. Supongo que lo será, pero no me ha servido de mucho.
Mi yo número 11 es mi yo más íntimo. Es el que adopto cuando no estás tú, o cuando estás, pero nunca podrás verlo, porque está escondido detrás del yo número 6. Es el más analítico y el que pone a todos los demás en su sitio; los tapa y los deja dormir, mientras él reflexiona sobre todos ellos tomando un café.
Si preguntas a todas las personas que me conocieron, cada una describirá a un yo distinto, así que no te sorprendas si unos dicen que soy genial y otros que soy la peor persona del mundo.
Todas ellas, soy yo.
Así soy yo.